El proyecto de interiorismo de Almo Studio transforma los espacios comunes de este complejo hotelero en un recorrido sensorial inspirado en la golden hour, alejándose de los códigos habituales del diseño mediterráneo para construir una identidad propia a través del color, la luz y la geometría.
Una nueva narrativa para el hospitality
La renovación de un establecimiento hotelero supone, en muchas ocasiones, una oportunidad para redefinir su identidad más allá de la actualización estética. Es el planteamiento que ha guiado la intervención realizada por Almo Studio en S’Atalaia Apartments, un complejo de 48 apartamentos situado en San Antonio (Ibiza), donde el interiorismo toma como referencia uno de los momentos más reconocibles del paisaje insular: la golden hour.

Lejos de reproducir los recursos más habituales asociados al imaginario mediterráneo —tonos turquesa, piedra natural o madera envejecida—, el proyecto propone una lectura contemporánea del lugar mediante un lenguaje gráfico de fuerte personalidad. El objetivo ha consistido en trasladar al interior la atmósfera de la puesta de sol ibicenca para convertir la estancia en una experiencia capaz de permanecer en la memoria del visitante.

El pavimento como origen del proyecto
Uno de los aspectos más singulares de la intervención reside en que la propuesta nace desde el suelo. El pavimento, diseñado específicamente para este proyecto, se convierte en el elemento que articula toda la composición espacial. Sus franjas diagonales evocan los rayos solares durante el atardecer y organizan visualmente tanto las zonas interiores como los espacios exteriores, estableciendo continuidad entre ambas áreas.
A partir de este recurso gráfico se desarrolla una paleta cromática basada en verdes salvia, corales, rosas empolvados y blancos luminosos, aplicada sobre revestimientos cerámicos, mobiliario a medida y elementos arquitectónicos. El conjunto configura una imagen optimista y reconocible que se distancia de los códigos tradicionales del sector hotelero en la costa mediterránea.

Color, arte y paisaje
El proyecto incorpora además referencias al paisaje natural de Ibiza mediante distintos elementos simbólicos. La flor del almendro, uno de los iconos vegetales de la isla, inspira tanto el gran mural que preside la piscina como los revestimientos cerámicos de los baños, estableciendo un diálogo entre naturaleza, arte e interiorismo.
En el mural confluyen varios de los conceptos que estructuran la intervención: el sol, la silueta de Sa Conillera, los rayos representados en el pavimento y la flor del almendro. Esta composición funciona como un elemento narrativo que aporta significado al conjunto y refuerza la identidad del establecimiento.

La iluminación como material de proyecto
Especializado en interiorismo y diseño de iluminación, Almo Studio concede a la luz un papel protagonista dentro de la propuesta. La elección de una temperatura de color de 2.200 K reproduce la tonalidad cálida característica del atardecer, generando una atmósfera relajada que potencia las texturas, suaviza los límites entre interior y exterior y acompaña la experiencia del usuario durante toda la jornada.

La iluminación funciona como recurso compositivo que define el carácter del espacio mediante una combinación entre luz y sombra, que refuerza la percepción del color y pone en valor la materialidad de los distintos acabados, consolidando una ambientación coherente con el concepto general del proyecto.
La intervención, desarrollada sobre una superficie de 900 m² y ejecutada en un plazo de seis meses, convierte la experiencia del huésped en el eje del diseño y plantea una alternativa al lenguaje habitual del hospitality mediterráneo con una propuesta que combina diseño, iluminación y narrativa.

