El estudio El Equipo Creativo ha llevado a cabo el proyecto de interiorismo Hotel Kimpton Los Monteros en Marbella. Esta intervención consolida su colaboración con la cadena hotelera tras su primer trabajo conjunto en el Kimpton de Barcelona. En esta ocasión, la propuesta se inspira en el paisaje andaluz y la identidad cultural de la ciudad, combinando elementos tradicionales con una estética contemporánea de inspiración setentera.
Tradición andaluza reinterpretada en clave actual
El paisaje singular de Marbella, frecuentemente evocada en la poesía andaluza, sirve como hilo conductor, con un enfoque en integrar elementos naturales y vegetación abundante en los espacios. El uso de tonos verdes, azul marino y dorados remite al Mediterráneo. Elementos como la cerámica artesanal, las formas curvas y la luz filtrada a través de celosías refuerzan el vínculo con la herencia local.
Además, la obra de Picasso, nacido en Málaga, y otros artistas españoles influye en el proyecto, particularmente en el uso de curvas, contrastes cromáticos y artesanía cerámica con un giro moderno y atrevido.

Zonas comunes con identidad propia
En el diseño del interiorismo Hotel Kimpton Los Monteros, se ha priorizado la creación de ambientes con identidad propia. El Lobby y las Zonas Lounge reciben al visitante con una atmósfera cálida y acogedora, marcada por una base blanca de estilo mediterráneo, detalles en madera y mobiliario colorido con guiños a los años 70. Murales pintados a mano, de inspiración picassiana, aportan un carácter artístico que evoca el hogar de un amante del arte.
Los salones y la biblioteca permiten modular la privacidad, gracias a sistemas flexibles que giran en torno a un patio central. Las alfombras de gran impacto visual y los objetos decorativos completan un conjunto donde se cruzan arte y diseño funcional.
Espacios emblemáticos con narrativa visual
El Azul Bar destaca por su barra cerámica central y los murales en diferentes tonos azules. En la azotea, el Escondido Rooftop Bar es atrevido y glamuroso, diseñado con plataformas en distintos niveles que generan zonas diferenciadas para una experiencia elevada. Al descender, una piscina panorámica, enmarcada por motivos cerámicos retro, se extiende hacia las vistas del Mediterráneo.

El Costa Club Pool Bar cobra protagonismo con sus cerámicas y celosías de terracota y una pérgola que filtra la luz, creando un juego de sombras que evoca la esencia de un auténtico refugio mediterráneo.


El restaurante Jara actúa como núcleo gastronómico del hotel, con un diseño que sugiere un jardín habitable, en el que se combina naturaleza, color y texturas.
El resultado de este trabajo de interiorismo redefine el estilo mediterráneo en clave actual, con un equilibrio entre elegancia relajada y expresividad local.

