La memoria no es algo preciso e inamovible, sino un territorio fragmentado donde lo vivido se transforma con el paso del tiempo. Bajo esta mirada nace Permanent Souls, la nueva colección de IRANZO, una práctica personal del diseñador de Clap Studio Jordi Iranzo que ha sido recientemente presentada en la galería galería Pasaje 94 en Valencia. Mobiliario que convierte materiales descartados en piezas que invitan a reflexionar sobre la persistencia de los recuerdos y su naturaleza incompleta.

La huella de aquello que permanece
El proyecto parte de una idea esencial: aquello que permanece cuando algo deja de existir no es su forma exacta, sino una mezcla de sensaciones, gestos y experiencias corporales. En este sentido, la colección Permanent Souls de IRANZO busca evocar la huella del pasado. Cada pieza funciona como un detonante de memoria, una estructura abierta que sugiere más de lo que define.
Formalmente, Permanent Souls se aleja de los objetos tradicionales. No hay volumen construido en el sentido convencional, sino delimitado a través de la tensión de una única red descartada, procedente de ámbitos deportivos y de la construcción. El enfoque de Jordi Iranzo transforma el vacío en un elemento activo, donde lo invisible adquiere tanto peso como lo visible. Las piezas, ligeras y suspendidas, habitan un espacio intermedio entre presencia y ausencia.
Permanent Souls: entre escultura y funcionalidad
La propuesta se sitúa en el límite entre lo funcional y lo escultórico. Más que objetos utilitarios, las obras operan como “esculturas funcionales”, capaces de sugerir usos sin imponerlos. Esta ambigüedad invita al espectador a completar la pieza desde su propia experiencia, activando una relación íntima entre cuerpo, mirada y recuerdo.

El trabajo de IRANZO se caracteriza por la exploración de la fragilidad y la estructura, donde encuentra una síntesis especialmente poética. La colección abraza lo efímero, lo incompleto y lo transformado, reivindicando el valor de aquello que no se conserva intacto, pero sigue habitando la memoria.
Una mirada contemporánea a lo reciclado
Permanent Souls propone una mirada alternativa al usar y tirar: reutilizar lo descartado como gesto sostenible, pero también como vehículo conceptual. La materia reciclada deja de ser residuo y pasa a ser un soporte lleno de significado.
Así, la colección se configura como una reflexión silenciosa sobre el paso del tiempo y la persistencia de lo vivido. En ese espacio ambiguo, entre lo que fue y lo que permanece, IRANZO encuentra un lenguaje propio que conecta lo material con lo emocional.
¿Quién es Jordi Iranzo?
Co-fundador de Clap Studio, su trayectoria junto a Àngela Montagud ha estado marcada por proyectos de interiorismo icónicos como el Baovan o el OVEN Club en Valencia, la tienda HER en Homng Kong o la Flagship Alohas en Barcelona. Juntos, como estudio, ganaron el Premio Nacional de Diseño en la categoría de Jóvenes Diseñadores, y ahora, paralelamente, Jordi ha emprendido bajo la marca IRANZO la experiencia de diseñar su propia colección de mobiliario: Permanent Souls.

