Hay colecciones de muebles y piezas que llegan para decorar una casa, y otras nacidas para que se hable de ellas. La nueva IKEA PS 2026 pertenece al segundo grupo. Treinta años después de la primera línea más experimental de la empresa –asociada de Fevama-, la colección vuelve con 44 piezas que convierten lo cotidiano en algo inesperado: lámparas que se transforman, sillones que mutan en cama y muebles que parecen sacados de una galería de arte contemporáneo.

El regreso más esperado de IKEA
La colección PS nació en 1995 como un laboratorio creativo donde jóvenes diseñadores reinterpretaron el diseño escandinavo para hacerlo accesible a todos. El nombre venía de “Post Scriptum”, una especie de nota al margen dentro del universo IKEA: un espacio para arriesgar, probar y divertirse.
Y eso es exactamente lo que vuelve a hacer ahora. La edición de 2026 recupera ese espíritu juguetón con la idea de la “funcionalidad divertida”. Porque ciertamente, un mueble puede ser práctico, pero también puede sorprenderte, hacerte sonreír o invitarte a interactuar con él.

Diseños que se mueven (y emocionan)
La nueva colección PS está pensada para casas pequeñas, flexibles y con vidas reales dentro. Nada permanece quieto: aquí los objetos ruedan, se pliegan, se balancean o esconden funciones inesperadas.
Uno de los grandes protagonistas es el sillón modular de la diseñadora Matilda Lindstam Nilsson, que pasa de asiento a chaise longue y termina convertido en cama. Un mueble mutante que parece diseñado para sobrevivir a pisos mini, visitas sorpresa y domingos eternos de sofá y manta.
También destacan las lámparas articuladas —ya virales en redes— capaces de cambiar completamente su posición y transformar la atmósfera de una habitación en segundos. La prensa británica ya habla de ellas como futuros clásicos del diseño asequible.

Un punto arty y mucha nostalgia
Lo interesante de IKEA PS 2026 es que no intenta parecer perfecta. Tiene algo de objeto experimental, de pieza artística, pero sin perder la funcionalidad. Hay colores intensos, guiños industriales y referencias claras al pasado de la marca.
El ejemplo más icónico es el regreso del famoso reloj PS de 1995, aquel con forma de ojo de cerradura que terminó expuesto en el Museo Nacional de Suecia. Ahora reaparece como una especie de periscopio futurista inspirado en el arte urbano.
Ese diálogo entre nostalgia y futuro se aprecia en toda la colección PS. Algunas piezas recuperan técnicas tradicionales de carpintería; otras parecen directamente diseñadas para una generación que vive entre mudanzas, pisos compartidos y salones flexibles.

Valencia acogió la presentación de la colección PS
Valencia fue el escenario de la presentación de la colección PS de IKEA 2026. El evento, inaugurado por David Rosa, director de València Innovation Capital, reunió en el edificio de La Harinera a estudios de diseño y arquitectura, en una jornada inspiradora junto a nombres destacados como Inma Bermúdez y las escuelas Barreira y EASD Valencia.

