Fevama acogió recientemente una jornada técnica centrada en la gestión del absentismo laboral y la prevención de riesgos asociados al polvo de maderas duras, organizada junto a Unión de Mutuas. El encuentro reunió a profesionales del sector para abordar dos cuestiones clave que afectan directamente a la competitividad y sostenibilidad de las empresas.
La sesión fue presentada por Alejandro Bermejo, presidente de Fevama, junto a M.ª Ángeles Capilla, directora territorial de Unión de Mutuas, quienes destacaron la necesidad de reforzar la cultura preventiva en un contexto de creciente exigencia normativa.

Gestión del absentismo
Uno de los bloques principales se centró en el absentismo laboral, un fenómeno que, según se expuso durante la jornada, ha experimentado un incremento superior al 50% en la última década. Esta evolución obliga a las empresas a adoptar un enfoque estructurado que combine análisis, planificación y seguimiento.
Los expertos incidieron en la importancia de abordar el absentismo desde una perspectiva integral, incorporando herramientas específicas y estrategias a medio plazo. La comunicación interna y el compromiso organizativo se señalaron como factores determinantes para reducir su impacto. En este sentido, se subrayó la necesidad de no normalizar el absentismo y de reforzar el vínculo entre empresa y trabajador mediante políticas activas de salud laboral.
Asimismo, se presentaron los recursos que Unión de Mutuas pone a disposición de las empresas, incluyendo plataformas digitales, materiales informativos y servicios de asesoramiento orientados a mejorar la gestión preventiva.

Prevención del polvo de maderas duras
El segundo eje de la jornada abordó la exposición al polvo de maderas duras, un riesgo específico del sector que requiere un control técnico riguroso. Se explicó la obligatoriedad de realizar mediciones periódicas, al menos anuales, para evaluar la concentración de partículas en el ambiente de trabajo.
Durante la sesión se incidió en la importancia de distinguir entre maderas duras y blandas desde un punto de vista botánico, así como en la necesidad de aplicar criterios preventivos estrictos en materiales como el aglomerado cuando no se dispone de información detallada sobre su composición.
Las medidas preventivas deben actuar sobre tres niveles: el foco de emisión, el entorno de trabajo y la propia persona. En este sentido, se destacó la relevancia de sistemas de extracción adecuados, su mantenimiento periódico y la correcta formación del trabajador. También se abordaron aspectos como los procedimientos de limpieza y la organización del espacio productivo.
Normativa y control
La jornada concluyó con un coloquio en el que se analizaron las exigencias de la inspección y las dificultades que afrontan especialmente las pymes para cumplir con la normativa vigente. Los especialistas insistieron en la importancia de anticiparse mediante mediciones, protocolos definidos y una correcta documentación.
En conjunto, el encuentro puso de manifiesto la necesidad de avanzar hacia modelos de gestión preventiva más estructurados, donde la salud laboral se integre como un elemento estratégico dentro de la actividad empresarial.

