Las Distinciones al Diseño Social celebraron su segunda edición en el espacio cultural La Mutant. El evento fue organizado por la Fundació del Disseny de la Comunitat Valenciana con la colaboración del Ajuntament de València.
La ceremonia reunió a profesionales del diseño, representantes institucionales, comunidad académica y ciudadanía. Más de doscientas personas asistieron a un encuentro que reivindica el diseño como herramienta de transformación social. Además, el acto consolida esta iniciativa como una cita relevante dentro de la agenda del diseño valenciano.

El diseño social como responsabilidad compartida
Ona Bascuñán condujo la ceremonia y abrió el acto destacando la dimensión pedagógica de las distinciones. Según explicó, «estos reconocimientos funcionan como guía profesional y fuente de inspiración para la sociedad».
Por su parte, el presidente de la Fundació del Disseny, Vicent Martínez, defendió el diseño «como proceso basado en la escucha activa y en metodologías capaces de responder a retos sociales, ambientales y económicos».
El jurado estuvo formado por miembros del Patronato de la Fundació del Disseny y profesionales invitados del ámbito nacional e internacional. La evaluación para definir las Distinciones al Diseño Social se basó en tres criterios principales: ámbito de acción profesional, impacto social de los proyectos y capacidad de divulgación del diseño social.
Reconocimiento al talento emergente en diseño social
El primer bloque de la ceremonia se centró en proyectos de estudiantes de la Comunitat Valenciana, poniendo en valor el compromiso de escuelas y universidades con la formación de diseñadores con conciencia social.
Uno de los proyectos reconocidos fue el Trabajo Fin de Grado “Diseñar para todos los sentidos: buenas prácticas para hacer de los espacios lugares más comprensibles, seguros e inclusivos”, de Carmen García Molero, tutorizado por Sara Barquero en la Universidad CEU Cardenal Herrera. Se trata de un manual práctico de accesibilidad visual que integra recursos visuales, táctiles y sonoros desde la perspectiva del diseño universal.

Por otra parte, también fue distinguido el proyecto “Disseny d’un joc de pinzells adaptats a persones amb paràlisi cerebral”, de Luz Moya Ibáñez, desarrollado en la Universitat Politècnica de València. Este Trabajo Fin de Grado propone un sistema de pinceles adaptados que mejora la autonomía creativa de personas con parálisis cerebral. En consecuencia, demuestra cómo el diseño de producto puede generar impacto social desde la investigación aplicada.
Trayectorias profesionales reconocidas
La Distinción Profesional 2026 fue otorgada a Makea, cooperativa social y educativa con más de quince años de trayectoria. La organización trabaja en innovación social y diseño sostenible a través de procesos colaborativos.

Por otra parte, la segunda Distinción Profesional fue concedida a Raquel Pelta, investigadora, historiadora y profesora universitaria. Su trayectoria ha contribuido a situar la dimensión social del diseño en el ámbito académico y profesional en España.

En la conferencia de clausura, titulada El diseño social no es caridad, Pelta defendió una visión crítica del diseño como práctica transformadora. Según explicó, el diseño social debe alejarse de planteamientos asistencialistas y entenderse como herramienta de justicia social y construcción cultural.
Fotos de la ceremonia: Brava Estudio

