La elegancia y la armonía son la seña de identidad de este interiorista y diseñador. Criado en el entorno de una empresa familiar de mobiliario, lleva el hábitat en las venas. Desde 2023 dirige su propio espacio Sigfrido Serra Studio, llevando a cabo proyectos en Valencia, Alicante, Madrid, Marbella, Barcelona, Arinsal o Malabo.
Eres valenciano y vienes de una empresa familiar de mobiliario. ¿Sientes que el mundo del hábitat va, de alguna forma, en tu ADN?
Sin duda. He crecido rodeado de muebles, diseño, telas, estructuras y procesos de fabricación. ¡Me encantaba jugar en el almacén de muebles de mi familia! De hecho, es el lugar donde hoy tengo mi estudio. Eso me ha dado una mirada muy concreta sobre los objetos y los espacios. El diseño forma parte de mi historia personal y también profesional.

¿Cómo pasaste de fundar el estudio SINMAS a trabajar como Sigfrido Serra?
SINMAS fue una etapa muy enriquecedora y valiente. Con el tiempo, sentí la necesidad de encontrar una voz más personal, un lenguaje propio. Trabajar bajo mi nombre me permite una mayor libertad creativa y coherencia con lo que quiero contar hoy como diseñador.
Te formaste en Ingeniería de la Edificación y después en interiorismo. ¿Qué te llevó a cambiar de registro y qué te aporta tu formación más técnica?
Fue una experiencia personal muy enriquecedora. Decidí estudiar ambas disciplinas a la vez, y hoy en día estoy muy orgulloso de haberlo hecho. La parte técnica me acompaña en cada proyecto: me aporta estructura, resolución de detalles y una visión realista que ayuda a que las ideas se materialicen con coherencia. Pero el salto al interiorismo llegó por una necesidad emocional: quería proyectar espacios que también transmitieran, que emocionaran. Encontré en el diseño interior una forma de contar historias. Y os confieso: ¡me encanta! ¡Me siento un auténtico afortunado!

Sigfrido Serra: «El diseño forma parte de mi historia personal y también profesional»
¿Cómo trabajas el proceso creativo con el cliente? ¿Cuál es la parte que más disfrutas en el desarrollo de un proyecto?
El diálogo con el cliente es esencial: escuchar, interpretar, sintetizar. Me interesa que el proyecto sea un reflejo auténtico de sus valores o de la marca, pero con una narrativa que emocione. Lo que más disfruto es ese momento en el que la idea toma forma y todo empieza a encajar: concepto, espacio, materialidad, atmósfera. Quizás una de las partes que más me gustan es precisamente la relación con el cliente. Muchos de ellos ya forman parte de mi «familia».
A lo largo de tu trayectoria has realizado instalaciones en Casa Decor y Feria Hábitat València. ¿Qué te ofrecen a nivel creativo como interiorista este tipo de espacios?
Son laboratorios creativos. Te permiten experimentar sin las limitaciones de un proyecto convencional. A la vez, requieren una lectura estratégica: hay que emocionar y comunicar con mucha claridad. Para mí, son oportunidades de explorar nuevas ideas y posicionar un discurso.

¿Cuál es tu tipología favorita de espacio?
Me interesan todo tipo de espacios que tengan personalidad y calidad. Últimamente, me siento muy identificado con los espacios efímeros y los comerciales. Son lugares que transforman la experiencia del usuario y que, aunque sean temporales, dejan huella.
Este año has repetido con Feria València diseñando un espacio en Textilhogar. ¿Cómo fue la primera experiencia el pasado año y qué aprendiste de cara al diseño de la instalación en esta edición?
La primera vez fue muy intensa y gratificante. Ganamos el premio al mejor proyecto efímero, y eso nos confirmó que había una conexión con el público. Este año he querido refinar aún más el concepto y trabajar con más materiales. La experiencia me ha enseñado a sintetizar: menos es más, pero con intención. `Pinknic´ será una revolución… En rosa. ¡No os lo podéis perder!
«Me siento muy identificado con los espacios efímeros»
Uno de los retos del contract y las instalaciones es la sostenibilidad, y más aún en las ferias. ¿Cómo trabajas este concepto con los clientes?
Desde el inicio. Propongo materiales reutilizables, elementos modulares y estructuras que puedan tener una segunda vida. También trabajo con proveedores locales siempre que es posible. Es una responsabilidad compartida con el cliente, y cada decisión cuenta.

¿Cómo se conjuga tu faceta de interiorista y diseñador de producto con la empresa Serra Concept?
Serra Concept es una empresa familiar que dirige mi padre, y con la que colaboro desde una perspectiva creativa y estratégica. Es un vínculo muy natural, porque compartimos una sensibilidad hacia el diseño, los materiales y la forma de hacer. Mi trabajo como interiorista y diseñador de producto aporta nuevas ideas e inspiración a la empresa; mientras que Serra Concept me conecta con la realidad del mueble bien hecho, desde la tradición y con una visión contemporánea.
¿Cuál ha sido hasta el momento tu mayor logro como diseñador?
Más allá de los premios o reconocimientos, para mí el mayor logro es ver cómo los proyectos generan una conexión real. Cuando alguien entra en un espacio que he diseñado y siente algo especial, sé que hemos hecho un buen trabajo.
¿Has desarrollado algún proyecto que no haya llegado a materializarse?
Hubo un proyecto que no llegó a construirse por falta de alineación con el cliente. Aprendí algo muy importante: que decir “no” a tiempo, también es diseñar bien.
¿En qué proyectos estás trabajando actualmente?
Estamos desarrollando una nueva colección de cerámica para Harmony, varios espacios efímeros para ferias como el de Textil Hogar en Hábitat, y también para Iberflora. Además de distintos proyectos residenciales y retail que me ilusionan mucho, tanto a nivel nacional como internacional.

