La última edición del Congreso Hábitat nos volvió a poner deberes. «No te puedes despistar», se escuchaba decir a un grupo de empresarios al abandonar el salón de actos; «si es que es verdad, hay que estar al día», decían otros. Porque el sentir general de los más de 250 asistentes que coparon el Salón de Actos de Feria Valencia fue que para que un negocio funcione, hay que mantenerse actualizado. Como suele suceder en este tipo de eventos, la conclusión es la misma: «La información es poder».
Lo dijo al acabar su ponencia Fernando Arancón, director de El Orden Mundial, que no dirige literalmente el orden mundial pero sí maneja el cotarro en lo que a información sobre geopolítica se refiere.

Hay vida más allá de tu fábrica
A Arancón le debemos ser conscientes de que, oye, cualquier tiempo pasado pudo ser mejor, pero ya es pasado. Es decir, que nos olvidemos de la bonanza económica de los 90-2000, del café para todos y los mercados abiertos. No se acaba el mundo, pero ESO se acabó. Los aranceles han llegado para quedarse, los conflictos entre países y la inseguridad de las cadenas de suministro han llegado para quedarse… Aunque por otro lado, esto favorece el comercio de cercanía, los proveedores kilómetro cero y la reindustrialización.
Así que ojo avizor a los cambios, y a ponerse las pilas con la geopolítica internacional que, además de ser un tema muy entretenido y estupendo para elevar las conversaciones en la barra del bar; nos puede salvar de algún que otro problema. «No pensemos que el mundo acaba en la puerta de nuestra fábrica«, dijo.
Y como la información es poder, quisimos resguardarnos en su gran paraguas, conociendo las experiencias y los cambios que han notado en la forma de vender algunas empresas del hábitat más punteras de nuestro país, como Voolcan Grupo, Emedec, Naturtex o Lladró, que desde hace algunos años triunfa en el sector de la iluminación.

Claves del retail actual
La jornada continuó llenando nuestras libretas o nuestros ipads (los empresarios top llevan ipad, que los vi yo en el patio de butacas) de datos con visión de futuro, como losestándares del Pasaporte Digital de Productos (DPP), o las plataformas digitales como Architonic o Archdaily. Pero no se lleven a engaño. vivimos en la era de la digitalización (de ahí también de la desinformación, ¡qué paradoja!), y al mismo tiempo asistimos a un auge de las tiendas físicas, siempre complementadas por el universo digital.
Porque, como explicaba el experto en retail Laureano Turienzo, «todos curzamos el Polo Norte al menos una vez al año», por eso triunfa en Miami una tienda de abrigos polares con un probador a -40ºC. Bromas aparte, la hiperpersonalización y la experiencia emocional que aportan las tiendas físicas es algo que los gurús del comercio online no se esperaban. ¡Sorpresa! A las personas nos gusta tocar las cosas.

¿Hasta el gorro de la IA?
Para acabar la mañana, el Congreso Hábitat ofreció su ya conocido bloque motivacional, con la participación del fundador de Promptea, José Luis Gallardo, a quien solo tengo algo que discutirle: chatgpt no escribe mejor que ningún ser humano que sepa escribir. Que un ser humano medio, quizás, pero lo otro, no. Y por eso nos animó a no quedarnos en la primera fase del uso de la IA, sino a evolucionar hacia usos más avanzados que incluyan la automatización de procesos (hasta aquí más o menos el 80% de los asistentes al congreso le seguíamos), hasta llegar a crear agentes de IA independientes que tomen decisiones.
En este punto creo que la mayoría de los oyentes (los que tenemos cierta edad) estábamos viendo ya a Rutger Hauer cruzando la Puerta de Tanhausser en el monólogo de Blade Runner. No nos vengamos tan arriba, que la IA aún no ha tomado forma corpórea. Aún. Pero sí que, como explicó Gallardo, se pueden combinar diversas herramientas muy económicas y de uso sencillo -sin ser programador, quería decir-, para diseñar agentes que ejecuten funciones por nosotros sin supervisión, sin necesidad del input-output que exige ChatGPT y que todos conocemos.
Nos voló un pelín la cabeza con la cantidad de cosas que la IA puede aportar a un departamento de ventas, dejándonos con ganas de más. De informarnos, de probar, de implementar cosas en nuestras empresas.

La conclusión que sacamos del Congreso Hábitat de este año es que bajo el paraguas de la información se está calentito y seco; fuera hace frío y te pueden comer los gusanos de arena de Dune. ¿Y en qué se materializa este paraguas? Pues Alejandro Bermejo lo dejó claro en el cierre de la jornada: en el asociacionismo y la cooperación sectorial. Porque bajo ese paraguas cabe mucha, mucha gente con ganas de innovar. Mínimo, los más de 250 asistentes al evento.
Nos vemos en 2026.

